Operación del Consultorio Rural



»El médico no es más que un facilitador que impulsa a sus pacientes a hacerse responsables de su salud y de su paz.«

Operación del Consultorio Rural
Operación del Consultorio Rural

Las condiciones de marginación de las comunidades bajo intervención, presentan importantes limitantes en el aspecto de servicios. En el rubro de salud, observamos la ausencia servicios comunitarios que ofrezcan este tipo de atención. Por tal motivo, Fundación Valle la Paz se dio a la tarea de implementar un Consultorio Rural para hacer frente a las necesidades más imperantes en este tema.

En diciembre de 2011, la Dra Jaika Brachman inicia el servicio de Consultorio Rural, ubicado en la comunidad de El Manzano. Dicho servicio basa su anamnesis y diagnóstico clínico en las bases de la ciencia médica. Sin embargo, el proceso terapéutico se realiza a través de homeopatía. Se ha elegido este método de tratamiento por ser una medicina suave, que no promueve la intoxicación de los tejidos y órganos corporales, sino que estimula los propios sistemas de defensa y depuración del cuerpo.

Los medicamentos suminitrados en este consultorio, son producidos en el Laboratorio del Rancho La Paz, bajo los estándares de las farmacopea alemana. A través de plantas medicinales cultivadas en la región y bajo minuciosos métodos de elaboración, se garantiza el potencial curativo de cada preparado, así como la higiene de los productos. De acuerdo con los principios filosóficos de la medicina homeópata, resluta importante que los habitantes consuman una planta medicinal de la misma tierra en donde ellos crecen, ya que se ha comprobado clínicamente una mayor eficacia.

La atención médica que se ofrece en este servicio, parte de contemplar al ser humano como un sistema vivo en donde interactúan su cuerpo físico, su mente, su alma, la sociedad y su ambiente. Desde este enfoque holístico, observamos a la enfermedad como un proceso de aprendizaje para cada paciente. A partir de inducir cambios e la forma de vivir y de pensar, se fomenta en la comunidad una mejor calidad de vida, una estrecha relación consigo mismo y su con entorno. De esta manera, el médico no es más que un facilitador que impulsa a sus pacientes a hacerse responsables de su salud y de su paz.