Consultorio Rural



Consultorio Rural
Consultorio Rural

Durante el 2013 se ofrecieron 1902 consultas médicas, de las cuales 492 fueron visitas domiciliarias.

El quehacer del consultorio rural, parte de un modelo de medicina encaminado a mejorar la salud.

Creemos en una medicina integrativa que esté fundamentada en un hábitat ecológicamente sano, alimentos cultivados biológicamente, métodos de curación suaves y seres humanos responsables.

Hace dos años, gracias al financiamiento de la fundación Flor de La Paz, se construyó el consultorio rural dentro de la comunidad de El Manzano. La Dra. Jaika Brachmann y el Dr. Dieter le Noir ofrecieron las primeras consultas en diciembre de 2011.
Actualmente, la Dra. Wendy García Luna, médico homeópata egresada de la Escuela Nacional de Homeopatía del IPN, promueve esta labor a través de una medicina comunitaria que incluye visitas domiciliarias y la impartición de pláticas y talleres referentes a temas de las problemáticas que prevalecen.

Las consultas incluyen el medicamento y se imparten de lunes a jueves, dos días en el consultorio y otros dos días directamente en las comunidades. Las visitas domiciliarias se ofrecen a personas de la 3ª edad y/o cualquier persona imposibilitada físicamente.
Trabajamos en coordinación con el Dispensario de Valle de Bravo, con la Directora Ofelia Ogarrio, refiriendo pacientes que requieren de estudios y otros servicios médicos que no pueden ofrecerse en el consultorio rural.
Los medicamentos suministrados en el consultorio, son elaborados en el Laboratorio Valle La Paz, bajo los estándares de la farmacopea homeopática alemana, con la supervisión del dr. le Noir y el trabajo de Bernardino Sánchez. A través de plantas medicinales cultivadas en la región y bajo minuciosos métodos de elaboración, se garantiza el potencial curativo de cada preparado, así como la higiene de los productos.

Desde un enfoque holístico, observamos a la enfermedad como un proceso de aprendizaje para cada paciente. A partir de inducir cambios en la forma de vivir y de pensar, se fomenta una mejor calidad de vida, una estrecha relación consigo mismo y con su entorno. De esta manera, el médico no es más que un facilitador que impulsa a sus pacientes a hacerse responsables de su salud.